viernes, 12 de diciembre de 2008

La cadena de moda catalana Desigual desafía a la crisis e incrementa el 75% sus ventas

En una economía en crisis, donde tanto consumidores como empresarios no cesan de recortar gastos, la empresa textil catalana Desigual desafió ayer el contexto y presentó un incremento de sus ventas para el conjunto de 2008 del 75%, lo que engorda su negocio hasta los 150 millones de euros. Con el tirón de sus llamativos diseños y estampados coloridos, el grupo ha logrado reforzar su marca hasta multiplicar por 10 el tamaño de la empresa desde 2003. Este año, Desigual ha abierto una tienda nueva cada semana; llegando a un total de 52.

Acusada por Custo Barcelona de imitar sus diseños (sin que por ahora haya sido presentada una demanda que el diseñador Custo Dalmau y sus abogados estudian desde el verano pasado), Desigual fue fundada hace dos décadas por un emprendedor hippy de origen suizo, el creativo autodidacta Thomas Meyer, afincado en Barcelona.

Sin embargo, la cadena no aceleró su despegue en España, Europa, Asia y Oriente Próximo hasta los primeros años de esta década, con la progresiva profesionalización de la gestión y la incorporación del directivo barcelonés Manel Adell, quien señaló ayer, en la presentación de resultados, que el año próximo será "difícil", por la crisis de confianza y por las dificultades de financiación de las empresas. Pese a que el crecimiento récord de 2008 no se repetirá, avanzó que las ventas no se estancarán y aumentarán "a ritmo de dos dígitos".

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